El guardapolvo se utiliza principalmente para la protección contra el polvo en equipos textiles y otra maquinaria. Está hecho de fibra de filamento de poliéster combinada con fibras conductoras, logrando un índice de protección contra el polvo de 92% a 95%.

Material y características

El cuerpo principal del guardapolvo está hecho de fibra de filamento de poliéster, con fibras conductoras añadidas para eliminar las interferencias estáticas y garantizar un entorno de producción seguro. El material es duradero, transpirable y tiene una resistividad superficial estable (10⁷Ω), capaz de soportar entornos de altas temperaturas.

Escenarios aplicables

Se utiliza principalmente en talleres textiles, cadenas de montaje electrónicas, procesamiento de maquinaria de precisión y otros entornos que requieren protección contra el polvo y la electricidad estática. Por ejemplo, protege los equipos textiles del polvo, evitando que éste penetre en la maquinaria y afecte a la precisión.